autónomos

Intel está trabajando con Waymo para fabricar vehículos autónomos, conformando un enorme conglomerado que también involucra a Fiat Chrysler Automobiles para la fabricación de los vehículos.

Pero estas grandes multinacionales estarán pensando solamente en crear un sistema de transporte más seguro para las personas o estarán sacando cuentas de la rentabilidad que podrán obtener por cada nuevo conductor que se convierta en pasajero durante la próxima década?

Intel anunció hoy que colaborará con la unidad de vehículos autónomos de Alphabet Waymo para proporcionar la potencia de cálculo necesaria para los vehículos autónomos de nivel 4 y 5 que pueden conducir en la mayoría de las condiciones.

Las caravanas de las Chrysler Pacifica de Waymo, que operan en las vías públicas de Arizona y California, ya cuentan con tecnología producida por Intel, desde la conectividad hasta el procesamiento de datos por los sensores. Al aumentar la colaboración en el futuro, las dos compañías dicen que esperan producir eventualmente vehículos capaces de conducir en cualquier condición sin intervención humana.

“Dado el ritmo al que la conducción autónoma está cobrando vida, espero que los hijos de mis hijos nunca tendrán que conducir un automóvil”, dijo el director ejecutivo de Intel, Brian Krzanich, en un post. “Es un pensamiento asombroso: Algo que casi el 90 por ciento de los estadounidenses hacen todos los días terminará dentro de una generación. Con tantas posibilidades de salvar vidas, es una transformación rápida en la cual Intel está emocionado de estar a la vanguardia junto con otros líderes de la industria como Waymo”.

En un artículo en las noticias, Waymo agregó que trabajar en estrecha colaboración con Intel en su computación interna permitirá a la compañía “seleccionar cuidadosamente los componentes que mejor se adapten a la tecnología totalmente autónoma”.

La noticia de otra asociación en el espacio de auto-conducción que se mueve rápidamente tiene la intención de enviar dos mensajes. Uno de ellos es que Waymo, en su esfuerzo por construir toda su tecnología de sensores y computación en la empresa, ahora está trabajando en la etapa de diseño con Intel para integrar algunos de los procesadores en su propia plataforma. Y en segundo lugar, Intel sigue posicionándose a la vanguardia de la autonomía y la auto-conducción al asociarse con la compañía que cuenta con uno de los sistemas más avanzados de hoy.

En marzo pasado, Intel anunció que estaría adquiriendo la compañía Mobileye, con sede en Israel, por US$ 15.300 millones de dólares. Ese acuerdo acaba de cerrarse en junio, estimulando al fabricante de procesadores para que comience a tomar medidas agresivas en el emergente mercado de la conducción autónoma que Intel mismo predijo que llegará a valer más de 7 billones de dólares. Intel dijo recientemente que planea construir una flota de vehículos de nivel 4, completamente autónoma para pruebas en los Estados Unidos, Israel y Europa. Los primeros vehículos llegarán a la carretera a finales de este año.

Waymo, por su parte, ha acumulado su propia lista de asociaciones. La filial de Google llegó a un acuerdo con el gigante de alquiler de vehículos Avis en junio para gestionar su creciente flota de vehículos. Y antes, Waymo dijo que trabajaría con el servicio de transporte compartido Lyft en nuevos productos y pilotos autónomos.

Fiat Chrysler Automobiles, que está trabajando con Waymo e Intel en proyectos de conducción autónoma, parece ser un eje en muchos de estos esfuerzos. A pesar de todo su discurso sobre el progreso en la autonomía, las empresas de tecnología como Waymo e Intel carecen de la cadena de suministro y los recursos necesarios para diseñar y construir vehículos.

Aparte de Tesla, muy pocas compañías se embarcan en la búsqueda de producir vehículos completamente autónomos por si solos, prefiriendo en su lugar depender de asociaciones no exclusivas y ofertas amigables con empresas automotrices, que dan la impresión de que todo el mundo está en este esfuerzo junto. Después de todo, esto es todo sobre la seguridad, ¿verdad? “Casi 1,3 millones de personas mueren en accidentes de tráfico en todo el mundo cada año – un promedio de 3.287 muertes al día”, nos recuerda Krzanich. “La tecnología de la conducción autónoma puede ayudar a prevenir estos errores al dar a los vehículos autónomos la capacidad de aprender de la experiencia colectiva de millones de automóviles, evitando los errores de los demás y creando un entorno de conducción mucho más seguro”.

Es un objetivo loable, sin lugar a dudas, pero uno de los principales temas que se vendrán a futuro, será de que manera cada asociación de vehículos autónomos hará para rentabilizar sus vehículos autónomos en el futuro, ya que los conductores de hoy serán simples pasajeros del mañana y estas empresas se pelearan por estos pasajeros para rentabilizar sus operaciones, y llegar finalmente al objetivo último de su visión, una nueva forma de ganar más dinero.