La sonda Cassini-Huygens ha pasado casi dos décadas en el espacio recolectando datos invaluables y primeros planos sin precedentes del sistema saturniano. La sonda espacial ha recorrido casi 8 mil millones de kilómetros en su odómetro cósmico, y la biblioteca de imágenes de Cassini contiene más de 400.000 imágenes.

Desde que se diseño sobre un tablero de dibujo, la misión de la sonda Cassini fue desarrollada  para ser una de las misiones no tripuladas más ambiciosas jamás lanzadas al cosmos. Configurada con 18 instrumentos científicos únicos, la nave espacial fue lanzada desde su plataforma pesando 5600 kilogramos, haciendo de la sonda espacial Cassini una de las sondas interplanetarias más pesadas y más grandes jamás construidas. De hecho, sólo las dos naves espaciales interplanetarias (Phobos 1 y Phobos 2) lanzadas por la Unión Soviética eran más masivas.

Una vez lanzada al sistema solar, Cassini pasó los siguientes siete años desafiando el vasto e infinito vacío del espacio antes de llegar a Saturno. Un fallo en el sistema, un meteorito o una colisión fortuita con cualquier elemento espacial en órbita podría haber liquidado la misión de US$ 3 mil millones de dólares antes de que empezara. Afortunadamente, este no era el destino de Cassini, y el 1 de julio del año 2004, la sonda finalmente llegó a su destino. La nave espacial pasaría los próximos 13 años investigando el enigmático gigante de gas y retransmitiendo datos de regreso a la Tierra a casi 900 millones de kilómetros de distancia.

Después de ejecutar con éxito más de 2,5 millones de instrucciones, incluyendo 162 vuelos específicos sobre las lunas de Saturno, Cassini cuenta con una lista bastante larga de logros. Fuera del descubrimiento de lunas previamente desconocidas y de la observación de huracanes masivos en ambos polos de Saturno, la nave también detectó los elementos necesarios para alojar potencialmente a organismos vivos en el satélite Encélado.

Por desgracia, en el esquema cósmico de las cosas, nada dura para siempre, e incluso la sólida Cassini no está exenta de lo inevitable. La protección de estos “mundos oceánicos” potencialmente sustentables para la vida es el objetivo central del llamado “Gran Final” que culminará con una “inmersión suicida” final en la tumultuosa atmósfera de Saturno. Esta serie subsecuente de inmersiones hacia el planeta evitará que Cassini posiblemente contamine una de estas lunas potencialmente vivificantes con microbios que puedan haber sobrevivido al viaje desde la Tierra.

La nave comenzó la primera de estas inmersiones en agosto y a principios de esta semana Cassini recibió su “beso de despedida” de Titán, con un vuelo final y un consecuente empuje gravitacional hacia Saturno. La sonda espacial impactó en la atmósfera del planeta el 15 de septiembre de 2017, la transmisión de datos hasta el final fue un trago amargo para los científicos de la Nasa que la siguieron durante casi dos décadas.

Los últimos segundos de la sonda espacial Cassini entrando en la atmósfera de Saturno.

De las más de casi medio millón de imágenes que la sonda tomó durante sus 20 años a la deriva en el sistema solar, estos son 25 de nuestros favoritos. Buen viaje, Cassini.