En la actualidad existe un gran porcentaje de la población mundial que utiliza lentes de contacto, de hecho solo en los Estados Unidos esta cifra llega a las 45 millones de personas y la mayoría comete errores con su uso, esto según un nuevo estudio realizado por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Casi el 90 por ciento de los adultos estadounidenses señalaron que o bien dormían con lentes de contacto, no los reemplazaban con la frecuencia prescrita, o bien no seguían las recomendaciones de su oftalmólogo. El CDC quiere cambiar esta conducta, no usar de manera adecuada sus lentes de contacto aumenta considerablemente el riesgo de infecciones oculares, e incluso puede hacer dejarlo ciego.

Existen varias ventajas al usar lentes de contacto por sobre los lentes ópticos regulares: los lentes de contacto corrigen su visión y le permiten ver todo alrededor, sin resbalarse por la nariz si está sudoroso. Además, no se empañan cuando entras en un lugar cálido en el invierno, haciendo que te veas como un ñoño. Pero si las lentes no se limpian o se mantiene de forma adecuada, pueden conducir a la aparición de infecciones oculares. Los gérmenes se adhieren fácilmente a la lente de contacto y pueden infectar los ojos. Si las bacterias y los virus invaden su córnea, usted puede tener problemas de visión, o incluso perder la vista.

Para este estudio, el CDC utilizó una encuesta realizada a más de 4.500 adultos en los EE.UU. y a más de 1.600 niños de 12 a 17 años para comprobar cómo utilizan las lentes de contacto. Encontraron que el 85 por ciento de los niños de 12 a 17 años de edad (seis de cada siete niños que usan lentes) informaron de al menos un mal hábito que aumenta la probabilidad de una infección ocular. Entre los adultos, el porcentaje es aún mayor: 87 por ciento.

Estos son los malos hábitos más comunes, según el CDC:

Dormir o hacer tomar una siesta mientras usa lentes de contacto

Esto es malo porque le impide a la córnea de recibir oxígeno mientras duerme, y permite que los gérmenes infecten sus ojos. Dormir con lentes de contacto aumenta la posibilidad de una infección ocular en seis u ocho veces, dice el CDC.

Nadar mientras lleva lentes de contacto

Las piscinas son asquerosas, están repletas de gérmenes y todas esas bacterias que nadan alrededor de usted y sus amigos se pegan a los lentes de contacto.

No reemplazar los lentes con la frecuencia que se prescribe

Algunas lentes de contacto son diarias y desechables, otras son reutilizables durante dos semanas o un mes entero. En cualquier caso, si lleva lentes de contacto por mas tiempo de lo que se supone, puede llevar a una acumulación de gérmenes y una posterior infección ocular.

No reemplazar regularmente los estuches

Los estuches de almacenamiento deben ser reemplazados por lo menos cada tres meses, de acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología. Eso es porque los estuches contienen bacterias que pueden contaminar sus lentes, y por ende sus ojos.

Almacenar los lentes de contacto en agua del grifo

El agua del grifo puede ser lo suficientemente segura para beber, pero todavía está llena de microorganismos que pueden adherirse a sus lentes e infectar sus ojos.

No visitar a un oftalmólogo al menos una vez al año

Si no te revisas la vista, no sabrás si las lentes de contacto están dañando los ojos y deberás empezar a usar lentes ópticos regulares.

La mejor de todas las buenas prácticas para tus lentes de contacto es la limpieza. Siempre lávese las manos con jabón antes de manipular sus lentes de contacto, use una solución para limpiar sus lentes y el estuche, reemplace su caja regularmente y no use lentes por más tiempo de lo que debería.