Los órganos para trasplantes cultivados en cerdos están un paso más cerca de hacerse realidad, los científicos utilizaron la tecnología de edición de genes CRISPR para eliminar algunos de los retrovirus del ADN del cerdo.

Cada día, unas 22 personas mueren porque no reciben los órganos de reemplazo que necesitan para poder salvar su vida. Los corazones de reemplazo, riñones, hígados y otros órganos son escasos porque los seres humanos primero tienen que crecer, morir  y luego donarlos, lo que no ocurre con la suficiente frecuencia como para satisfacer la demanda por órganos para trasplantes.

Con el propósito de resolver este problema, los médicos y científicos han estado buscando el santo grial del reemplazo de órganos, una forma de cultivar órganos para ser utilizados en trasplantes fuera del cuerpo humano durante décadas. El cultivo de órganos en placas de Petri todavía se encuentra a décadas de distancia, por lo que por ahora nuestra mejor apuesta podrían ser los cerdos. Recientemente, un grupo de científicos ha avanzado en la creación de cerdos genéticamente modificados con órganos que algún día podrían ser implantados en las personas.

El equipo utilizó la tecnología de edición de genes CRISPR para eliminar algunos retrovirus del ADN de un cerdo, y luego clonar ese cerdo para producir múltiples pequeños lechones con órganos libres de viruses. Los científicos están divididos sobre si estos retrovirus del cerdo son dañinos para los seres humanos, pero existe la posibilidad de que puedan causar cáncer u otros problemas.

El equipo logró eliminar esos virus, pero eso no significa que la crisis del órgano se haya resuelto todavía. Uno de los mayores problemas con los trasplantes de órganos es el rechazo: el sistema inmunológico del cuerpo tiende a reconocer los trasplantes como un cuerpo extraño. Gracias a la investigación previa podemos prevenir el rechazo instantáneo, pero los pacientes de trasplante todavía tienen que tomar medicamentos para suprimir su sistema inmunológico, con el fin de que este no rechace al nuevo órgano.

Los científicos esperan que sus técnicas de ingeniería genética puedan ir más allá de la simple eliminación de un virus de riesgo y resolver el problema de rechazo por completo. En el futuro, el equipo podría ser capaz de cultivar órganos humanos o incluso órganos personalizados en los cerdos antes de trasplantarlos a los seres humanos para lo cual los medicamentos contra el rechazo ya no serían necesarios en absoluto.

Todavía existe un largo camino por recorrer antes de que los órganos de cerdos genéticamente modificados terminen siendo trasplantados en seres humanos, pero este es un buen primer paso y una buena señal de que la tecnología CRISPR será la clave para resolver este problema.

Esperemos que gracias a esta tecnología de edición genética podamos resolver el problema de los trasplantes de órganos y no depender solo de la buena voluntad de una familia que haya perdido a un ser querido en el caso de que la persona no sea un donante.