Piernas Inquietas

¿Qué es?

Es un trastorno en el cual hay deseo o necesidad de mover las piernas para interrumpir sensaciones molestas.
El síndrome de las piernas inquietas (SPI) se presenta más frecuentemente en personas de mediana edad y en adultos mayores.

¿Por qué se produce?

Esta afección empeora con el estrés y su causa se desconoce en la mayoría de los pacientes.

Síntomas

Este síndrome puede ocurrir con mayor frecuencia en personas con:

Neuropatía periférica
– Enfermedad renal crónica
Mal de Parkinson
– Embarazo
– Deficiencia de hierro
– Uso de ciertos medicamentos

Una forma del SPI puede transmitirse de padres a hijos y puede ser un factor cuando los síntomas comienzan a temprana edad. El gen anormal aún no ha sido identificado.

El síndrome de las piernas inquietas puede ocasionar una disminución en la calidad del sueño (insomnio). Esta falta de sueño puede llevar a somnolencia diurna, ansiedad o depresión y confusión o lentitud en los procesos de pensamiento.

Este síndrome lleva a sensaciones en la parte inferior de las piernas que le provocan a uno molestia a menos que mueva las piernas. Estas sensaciones, por lo general, ocurren en la noche cuando la persona está acostada o algunas veces durante el día cuando permanece sentada por periodos prolongados. Se pueden describir como de arrastre, gateo, dolor, tirón, ardor, hormigueo o borboteo y pueden durar una hora o más. Algunas veces pueden ocurrir en la parte superior de las piernas, los pies o los brazos y la persona siente un deseo irresistible de caminar o mover las piernas para aliviar la molestia.
La mayoría de los pacientes tienen movimientos rítmicos de las piernas durante las horas de sueño, llamados trastorno de movimiento periódico de las extremidades (PLMD, por sus siglas en inglés). Todos estos síntomas a menudo interrumpen el sueño. Los síntomas algunas veces pueden dificultar el hecho de sentarse durante los viajes por aire o en automóvil o a lo largo de las clases o las reuniones.

¿Cómo se diagnostica?

No hay ningún examen específico para el síndrome de las piernas inquietas.Se pueden utilizar exámenes y pruebas para descartar otros trastornos con síntomas similares.

Tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas

El tratamiento para el SPI está dirigido a aliviar los síntomas. En las personas con insuficiencia renal leve a moderada el síndrome de las piernas inquietas, los cambios de estilo de vida, tales como comenzar un programa de ejercicio regular, el establecimiento de patrones de sueño regulares, y eliminar o disminuir el uso de la cafeína, el alcohol y el tabaco, puede ser de gran ayuda en el tratamiento contra el síndrome de las piernas inquietas. El tratamiento de una condición asociada a SPI también puede proporcionar alivio de los síntomas.

Otros tratamientos de SPI no farmacológicos pueden incluir:

Masajes en las piernas

Baños calientes o almohadillas térmicas o bolsas de hielo aplicado a las piernas

Los buenos hábitos de sueño

Una placa vibradora llamada Relaxis para colocar bajo los pies.

Los medicamentos pueden ser útiles como tratamiento del SPI, pero los mismos medicamentos no son útiles para todos, cada caso debe ser analizado por un medico en forma separada. De hecho, un medicamento que alivia los síntomas en una persona puede empeorar el síndrome en otra persona. En otros casos, un medicamento que funciona por un tiempo determinado, puede perder su efectividad con el tiempo.

Los fármacos utilizados para tratar el SPI incluyen:

Los fármacos dopaminérgicos, que actúan sobre el neurotransmisor dopamina en el cerebro. Mirapex, Neupro, Requip son medicamentos aprobados por la FDA para el tratamiento del SPI moderado a severo. Otros, como la levodopa, también se pueden prescribir.

Las benzodiazepinas, una clase de medicamentos sedantes, pueden ser utilizadas para ayudar con el sueño, pero pueden causar somnolencia durante el día.

Los analgésicos narcóticos pueden ser utilizados para el dolor severo. En casos extremos.
Anticonvulsivos o medicamentos anticonvulsivos, tales como Tegretol, Lyrica, Neurontin, y Horizant.

Aunque no existe una cura para el síndrome de piernas inquietas, los tratamientos actuales pueden ayudar a controlar la enfermedad de manera muy efectiva, disminuir los síntomas y mejorar el sueño. Y lo más, importante es que el tratamiento adecuado va a ayudar a mejorar enormemente la calidad de vida de las personas que sufren de este síndrome. Lo importante es consultar a un especialista antes de injerir cualquier medicamento, recuerda que lo que funciona para algunos no necesariamente va a funcionar en tu caso particular.

Fuente: WebMD Medical Reference
Artículo revisado por William Blahd, MD

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