Lemmy Kilmister, líder de la banda de rock Motörhead, murió de cáncer a los 70 años, según confirmó este lunes el grupo en la red social Facebook.

“Nuestro enorme y noble amigo Lemmy falleció después de una corta batalla contra un extremadamente agresivo cáncer”, anunció la banda.

“No podemos empezar a expresar nuestra conmoción y tristeza, no hay palabras”.

Lemmy era el único miembro del grupo original formado en 1975 y una de las caras más conocidas del heavy metal internacional.

En 1988, durante una gira con Motörhead por Finlandia, un periodista le preguntó por qué seguía con la banda tocando rock & roll.

“Todavía estamos aquí porque debimos haber muerto hace mucho tiempo pero no lo hicimos”, respondió.

Leyenda

Se lo consideraba una leyenda del rock. Sus largos bigotes, la verruga en su rostro y su costumbre de poner el micrófono a mayor altura que su boca eran algunos de sus rasgos más reconocibles.

A él se atribuye la introducción de sonidos punk en el heavy metal, abriendo camino para toda una nueva generación de trash metal y speed metal.

Fuera del escenario, se ganó una reputación de ávido consumidor de drogas y alcohol y su vida sexual era considerada tan frenética como su música.

Había nacido en 1945 en Burslem, Stoke-on-Trent, Inglaterra, con el nombre de Ian Fraser Kilmister.

Su apodo de Lemmy lo adquirió en el colegio aunque siempre contaba que no tenía ni idea de dónde provenía.

“No recuerdo cuál fue mi primera palabra pero fue muy ruidosa”, le dijo una vez al diario Seattle Times.

 Homenaje en las redes

La estrella del rock duro Ozzy Osbourne fue uno de los primeros en rendir tributo a Lemmy en las redes sociales.

“Perdí a uno de mis mejores amigos hoy. Será echado de menos con tristeza. Fue un guerrero y una leyenda. Te veré en el otro lado”, escribió.

Gene Simmons, de Kiss, escribió: “Lemmy: descansa en paz. Haz que se tambalee el cielo, amigo”.

Despedimos a la ahora leyenda con uno de sus grandes temas “Hellraiser”