Bugatti, es en la actualidad el brazo de ultra-lujo de Volkswagen, el cual tiene por estos días un nuevo integrante. Se trata del nuevo y lujoso yate llamado Niniette, el cual está compuesto de fibra de carbono, maderas exóticas y aleaciones de titanio.

Está lleno de guiños a la ilustre historia de Bugatti y como era de esperarse, el interior de este yate está hecho para satisfacer a los gustos más exquisitos y refinados, debido a esto y a mucho más es que el valor del cual parte la venta de este yate es de un poco más de US$ 2.000.000.-

El Niniette, aunque tiene una velocidad máxima de tan solo 43 mph, una sexta parte de la del modelo más reciente de Bugatti, el Veyron. Eso es porque el Niniette es un yate. Un “yate de los deportes”, para ser precisos.

Del Niniette se ofrece en tres tamaños y es el resultado de un proyecto conjunto de Bugatti y el mundialmente conocido constructor de yates Palmer Johnson. El nombre proviene del apodo de Lidia Bugatti, cuyo padre Ettore construía barcos y yates, así como también coches de carreras. El modelo de tamaño medio, el PJ63, es de 63 pies de largo, contiene dos salones, espacio para cuatro personas y una cabina de mando para la tripulación. Su precio es de $ 3.520.000. dólares.

¿Por qué un yate? Para Bugatti y otras marcas de lujo de automóviles que han mirado más allá de los automóviles, la respuesta ha sido por lo general, ¿por qué no? Pero este proyecto es un poco sorprendente, dado que Volkswagen se encuentra en medio de una crisis sin precedentes.

El fabricante de automóviles alemán, el cual programo ilegalmente cerca de 11 millones de automóviles con motor diesel para hacer trampa en los exámenes de emisiones, afronta un severo castigo. La compañía podría enfrentarse a US$ 18.2 mil millones en multas en los EE.UU.. Las ventas solo en Estados Unidos cayeron un 25 por ciento el mes pasado, además enfrenta cientos de demandas por parte de los diferentes concesionarios y clientes, según Edmunds.

Credit Suisse estima que el escándalo podría costarle a VW US$ 87 mil millones, aunque el fabricante de automóviles, ya ha destinado US$ 7.3 mil millones en “arreglar el problema”. Así que no es ninguna sorpresa que el gigante alemán está recortando el presupuesto de I + D del próximo año por cerca de mil millones de dólares, a solo US$ 13 mil millones, la primera reducción desde 2009. Una de las víctimas de este escándalo y reducción del presupuesto seria el esperado Phaeton, un modelo de súper lujo de Volkswagen, cuyo lanzamiento se vería retrasado hasta el año 2020.

Aún así, muchos de los proyectos están avanzando. Bugatti sigue dedicado al desarrollo del sucesor del Veyron, un coche aún más rápido llamado Quirón. Curiosamente, la marca abrió salas de exposición en Miami y Nueva York el mes pasado, a pesar de no tener coches para la venta ya que los modelos Veyron se encuentran agotados.

Audi, otra marca VW, se está moviendo adelante con los planes para renovar casi el 80 por ciento de su cartera de productos en los próximos tres años. Eso incluye un SUV completamente eléctrico con cerca de 250 millas de alcance. “Ese dinero, hablando honestamente, ya está invertido”, dice Scott Keogh, director de operaciones en Estados Unidos de Audi. Y Lamborghini no dijo nada acerca de la expansión por sus esfuerzos, que también incluyen un SUV.

En última instancia, la Niniette podría demostrar ser una inversión sabia si el escándalo de los motores diesel continúa profundizándose.