Al comprarnos un buen Smartphone lo primero que observamos son las diversas características y novedades tecnológicas y de diseño que este tiene, pero sin embargo, a pesar de toda la tecnología siempre chocamos prácticamente con el mismo problema, la batería. Si, algo que parece tan simple, pro tan importante a la vez, de nada nos sirven todas las maravillas técnicas que posee nuestro flamante nuevo Smartphone si la parte que le da la energía no es lo suficientemente duradera.

La situación ha llegado a tal punto que en internet circulan varias “recetas” sobre cómo mejorar la vida de la batería, además de mitos sobre el efecto que tienen distintas acciones. El portal Lifehacker reunió las cinco principales ideas, para desmentirlas de manera definitiva.

  1. Hay que gastar toda la batería antes de volver a cargar

Las baterías de ion de litio usadas en la actualidad no tienen el problema de “memoria” que plagaban a otros sistemas. Así, según Apple, no es necesario llegar a cero carga antes de enchufar el equipo, ya que esta tecnología pueden unir la información de varias cargas para formar los “ciclos de batería” (las veces que se gasta de 100% a cero). De hecho, según Lifehacker el proceso de descargar constantemente la batería hasta el mínimo es más dañino que pequeños periodos de carga durante el uso.

  1. Dejar el teléfono cargando en la noche genera daños

Una idea común es que dejar el equipo enchufado después de llegar al 100% puede generar daños, pero lo cierto es que los smartphones de la actualidad tienen sistemas que administran esto, generando un grado menor de degradación (en comparación a lo que se producía en el pasado) y menos daño que el pasar de 100% a cero constantemente. Esto significa que si bien se produce un cierto efecto, no es algo que el usuario vaya a notar en el largo plazo, y se suma a la disminución de autonomía que se desarrolla con el tiempo.

  1. Cerrar aplicaciones aumenta la autonomía

Muchas aplicaciones para Android ofrecen cerrar apps y procesos, como una forma de ahorrar carga. Pero lo cierto es que cerrarlas para volver a abrirlas luego genera más gasto de energía, ya que al dejar una app corriendo en segundo plano, esta queda “congelada”, con ciertos datos ya cargados. Volver a abrirla desde cero implica iniciar todos esos procesos y cargar el contenido de nuevo. Si se quiere ahorrar batería, lo que se puede hacer es desactivar la actualización de datos en segundo plano para algunas apps.

  1. Sólo se debe usar cargadores originales

Usualmente se relaciones eventos de explosión de baterías o teléfonos que se incendian con el uso de cargadores de terceros. Pero lo cierto es que este es un tema de semántica: lo que no se debe usar son cargadores falsos, que imitan al de otra compañía. Pero el uso de cargadores de otros fabricantes no genera problemas, por más que las empresas digan que se recomienda utilizar el original. En este sentido, los teléfonos cuentan con tecnología que les permite limitar la cantidad de energía que reciben, así que también pueden trabajar con cargadores de más amperaje.

  1. Desactivar WiFi, Bluetooth y otros servicios ahorra batería

El apagar la conectividad WiFi y Bluetooth solía tener efectos importantes en la batería, pero la optimización del uso de recursos en los últimos años ha hecho que los teléfonos no pierdan tanta energía si no se desactivan. En este sentido, lo que sí puede ayudar es desactivar el uso de servicio de localización (GPS) en aplicaciones que no lo necesitan, especialmente cuando no están en uso.