Hace un año que el mundo conoció la triste historia de Brittany Maynard, una hermosa joven de 29 años, de California (oeste de EE.UU.) la cual había decidido acabar con su vida después de que le diagnosticaran un tumor cerebral incurable.

Brittany Maynard
Brittany Maynard, una hermosa joven de 29 años de California

Para poder cumplir sus deseos y evitar la agonía que le habían anticipado sus doctores, Maynard tuvo que viajar al estado de Oregon, donde la ley permite el suicidio asistido.

La joven se convirtió en el rostro más visible del movimiento en favor de la muerte digna en Estados Unidos, abogando junto a la organización Compassion & Choice para que se permitiera la muerte digna tanto en su California natal como en todo el país.

Este lunes, la lucha de Manyard, que tras su fallecimiento continuaron su esposo y su madre, dio sus frutos: el gobernador de California, Jerry Brown, firmó una ley que convierte a este territorio en el quinto estado de EE.UU. en legalizar el suicidio asistido.

Conoce a continuación la situación sobre este tema en algunos países:

El primer país en legalizar la eutanasia fue Holanda, en 2001. La ley entró en vigor al año siguiente y contempla tres figuras distintas: la eutanasia, en la que un médico inyecta la sustancia letal; la muerte asistida, que es cuando el doctor otorga la dosis al paciente y él mismo la administra; y la no resucitación. Todas ellas deben ser aprobadas por el paciente en pleno uso de sus facultades mentales. La legislación en la materia se estableció debido a que miles de personas optaban por la muerte asistida sin que ésta fuera permitida. Al ser reglamentada, la ley establece que el médico debe certificar la enfermedad como incurable; otro médico debe corroborar la decisión y luego de la muerte, una comisión conformada por un doctor, un jurista y un experto en ética deben verificar el caso.

Bélgica

Este país siguió el ejemplo de su vecino Holanda en 2002, lo que generó una ola de polémica entre miles de ciudadanos. Su reglamentación no es tan específica como la holandesa, pues la eutanasia es un concepto que engloba cualquier forma de asistir en la muerte de un paciente; aunque el médico está obligado a permanecer al lado del enfermo durante el proceso. En 2014, el Parlamento aprobó la eutanasia para niños. Para aplicarla, sólo hace falta que los padres de un menor con enfermedad terminal lo aprueben. La noticia generó desaprobación alrededor del mundo, pero el médico especializado Marc Van Hoey considera que “si es esto lo que la gente quiere de verdad y podemos ayudarles a lograrlo, pues es parte de la medicina”.

 Alemania

En este país europeo no existe la eutanasia como término legal, debido a que se asocia con las políticas de eugenesia del nazismo. En su lugar, existen los conceptos “suicidio asistido” y “suicidio asistido activo”. El segundo significa que el doctor recete medicamentos mortales y es ilegal. Por su parte, el suicidio asistido es aceptable, siempre y cuando sea el mismo paciente quien provoque su fallecimiento.

Suiza

La política suiza es similar a la de Alemania, en donde se admite la muerte mientras no haya motivos personales que motiven al asistente. Esta regulación ha generado una suerte de ‘turismo,’ pues desde 2008 hasta 2012 se trasladaron más de 600 personas con enfermedades terminales para concluir su vida, según un estudio de la Universidad de Zurich.

Estados Unidos

La eutanasia está prohibida, pero en algunos estados existe la muerte asistida. Esta regulación permite que los médicos prescriban fármacos para que los adultos con enfermedades terminales acaben con su vida. Los estados que admiten esta medida son Oregon, Montana, Nuevo México, Vermont y Washington.

El caso que reavivó el latente debate acerca de la eutanasia en el país fue el de Brittany Maynard, una chica que terminó con su vida a los 29 años debido a que padecía cáncer cerebral. Los dolores y graduales incapacidades que padeció la motivaron a tomar la dosis letal. Maynard decidió terminar con su vida dos días después del cumpleaños de su esposo, Dan Díaz, en su hogar y con música de su elección.

Chile

En esta nación latina no se permite ni la eutanasia, ni el suicidio asistido. Sin embargo, en 2015, la joven de 14 años, Valentina Maureira, que sufría de fibrosis quística -una enfermedad terminal-, pidió a la presidenta Michelle Bachelet que le permitiera tener una muerte asistida. La mandataria se negó a la petición y visitó a la chica para convencerla de que valía la pena seguir viva. Valentina falleció en mayo del mismo año debido a su condición médica y aunque su caso conmocionó al mundo entero, el debate por la muerte asistida en Chile sigue sin figurar en la agenda oficial.

 Argentina

El caso de Marcelo Diez fue un paradigma: era el único argentino al que la Corte Suprema de Justicia le había otorgado el acceso a la muerte digna, luego de que pasó 20 años en estado vegetativo. Sin embargo, Diez falleció a principios de julio de 2015 por causas naturales, sin que se aplicara el fallo jurídico. Pero gracias a la demanda interpuesta por sus familiares, ahora todo paciente tiene este derecho.

México

No se trata precisamente de eutanasia, sino del derecho que tiene el paciente mexicano a cancelar todo tratamiento que pretenda prolongar “inútilmente” su vida. La ley aprobada en 2008 por el senado establece que esta muerte digna debe ser reconocida por los médicos, quienes deben diagnosticar un tratamiento para disminuir el dolor del enfermo, sin evitar que la enfermedad evolucione de forma natural.

Colombia

A inicios de julio se realizó la primera eutanasia legal en Latinoamérica. Ocurrió en la pequeña ciudad de Pereira, en donde el retirado Ovidio González certificó su voluntad de morir a los 79 años, ya que padecía cáncer vestibular. El de Ovidio -padre del caricaturista Julio César González Matador- es el primer caso de homicidio por piedad, una figura con consideraciones similares a las de otros países en donde existe la eutanasia.

Brasil

En este país se admite la muerte digna, aprobada en 2012. Para poder acceder a ella, el paciente debe indicarlo en un registro previo en el que incluya su historial médico y su autorización para detener todo tratamiento que pueda prolongar su vida con la intervención de tecnología “inútil y fútil”, como señaló Roberto Luiz D’Avila, presidente del Consejo Federal de Medicina, en entrevista con RT.

España

En mayo de 2011, el Consejo de Ministros aprobó una ley que otorga a los pacientes que así lo decidan, el derecho a la muerte digna. El antecedente de esta legislación ocurrió en la comunidad de Andalucía, cuando en 2010 se aprobó la regulación que permite la sedación paliativa que alivie el sufrimiento del enfermo. En la imagen aparece Ramon Sampedro, uno de los promotores pioneros de la eutanasia, que falleció por envenenamiento de cianuro, toxina que tomó ayudado por una amiga.

 Francia

Aunque no existe la figura de eutanasia, algunos casos promovieron la aprobación de la Ley Léonetti en 2005, que otorga la facultad a los médicos para dejar de medicar o alimentar a pacientes con el fin de “prolongar la vida de forma artificial”. Sin embargo, las autoridades se han negado a establecer más leyes sobre la materia y el debate permanece fuera de las agendas oficiales.

“Decisión difícil”

Brown -quien es católico y de joven había estudiado en un seminario- aseguró que firmar la ley que había sido aprobada por el Legislativo californiano a mediados de septiembre fue “una decisión muy difícil”.

El gobernador demócrata consultó tanto a la familia de Maynard, como a médicos, activistas de los derechos de los discapacitados e incluso el arzobispo sudafricano Desmond Tutu.

La entrada en vigor de la ley el próximo enero es una victoria para los grupos que llevan más de dos décadas luchando para que en California se permita el suicidio asistido.

Los que se oponen a la nueva legislación argumentan que temen que ésta pueda hacer vulnerables a algunas personas, como los discapacitados, asegurando que se les podría forzar a quitarse la vida.

Antes de su muerte a principios de noviembre de 2014, Brittany Maynard había explicado el sacrificio que supuso para ella y su familia el tener que trasladarse a Oregón, lejos de sus doctores y de sus seres queridos.

El marido de Maynard continuó con su lucha una vez su esposa falleció.

“Estoy muy agradecido con el gobernador. Al final llegó a la misma conclusión que Brittany, que es que tan sólo ella podía tomar esa decisión”, dijo Dan Díaz, el esposo de Maynard, en una entrevista con la revista People.

La madre de la joven, Debbie Ziegler, aseguró que se vio “embargada por la emoción” cuando supo que Brown había firmado la ley.

California se ha convertido en el quinto estado de EE.UU. -junto con Oregón, Washington, Montana y Vermont- en permitir el suicidio asistido.

La ley especifica que los pacientes deben obtener el visto bueno de dos doctores para que se les receten medicamentos que les causen la muerte.

Y ellos mismos deben ser capaces de tomar los medicamentos.

La solicitud debe hacerla el paciente por escrito y debe haber dos testigos, uno de los cuales no puede ser familiar suyo.

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