El Estado central alemán (Bund)y los estados federados (Länder) acordaron en una reunión en Berlín un paquete de medidas para afrontar la crisis de refugiados en el país. Esta tuvo como resultado, que a partir del próximo año el Estado central alemán, asumirá la carga principal de la financiación de los costos de los refugiados, que hasta ahora recaía sobre todo en las administraciones regionales y locales.

Lo que recibe cada refugiado: 670 euros al mes

A partir del primero de enero de 2016, el Bund transferirá cada mes 670 euros por solicitante de asilo a los Länder. Estos, a su vez, redirigirán el dinero a las administraciones regionales y locales, que cubrirán con ese monto los gastos para la tramitación de las solicitudes de asilo. Lo que si hay que dejar en claro, es que lo refugiados no recibirán los 670 euros en efectivo.

Los cálculos se realizaron en base a la previsión de que Alemania recibirá 800.000 refugiados pidiendo asilo en 2015. No obstante, en lo que va del año ya han cruzado la frontera alemana cerca de 521.000 inmigrantes. Por ello, si arribaran más refugiados, las comunas también recibirían más dinero.

La medida alivia a las administraciones regionales y locales, mientras que la federación asume los riesgos financieros. En caso de que la tramitación de las solicitudes de asilo dure más de los cinco meses calculados por caso, el Gobierno central seguirá financiando el proceso de asilo.

Con ello, en 2016 los gastos derivados de las ayuda a refugiados aumentarán de tres mil millones a cuatro mil millones de euros. Para el año en curso, el presupuesto aumentará a dos mil millones de euros.

De acuerdo con la Ley de Prestaciones para Solicitantes de Asilo, a partir del momento de su registro, los refugiados tienen derecho a recibir prestaciones materiales (alimento, alojamiento, calefacción, vestimenta, productos para la higiene personal, atención médica, así como artículos para el uso diario), así como un determinado monto en efectivo durante un periodo de tres meses, tiempo máximo que pueden permanecer en un centro de acogida.

Desde marzo de 2015, las prestaciones en efectivo para una personas adulta y soltera son de 143 euros al mes. Al término de los tres meses, este monto asciende a 359 euros, puesto que a partir de ese momento el beneficiado tiene que pagar su propio alojamiento.

Mil millones de euros para asistencia y educación

Asimismo, el Bund pondrá a disposición de los estados federados alrededor de mil millones de euros para preparar a las guarderías e instituciones educativas ante el creciente número de refugiados.

Además se acordó reducir los incentivos monetarios para los refugiados. De ahora en adelante, los centros de acogimiento ofrecerán sobre todo prestaciones materiales en lugar de prestaciones en efectivo, a fin de reducir el número de personas que solicitan asilo por razones económicas.

En la cumbre de refugiados en Berlín, los representantes de las administraciones regionales y locales, en un principio, habían exigido un mayor presupuesto para afrontar la crisis: cerca de 13.000 euros anuales por refugiado. De acuerdo al actual compromiso las comunas obtendrán unos 8.000 euros al año por solicitante de asilo. En consecuencia, las comunas e instituciones privadas deberán seguir tapando el agujero de financiación.

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Todo esto se ve muy bonito para los refugiados y al parecer el gobierno alemán, al menos en el papel, pareciera tenerlo todo muy bien calculado, pero que pasa con los propios alemanes, porque claramente ese dinero no crece en los árboles, sino por el contrario sale de los impuestos de los trabajadores alemanes. Entonces hasta cuándo van a aguantar un alza o bien una desviación de dineros que pueden invertirse en proyectos que vayan en favor de los propios alemanes? A mi parecer, lo peligroso de esto es la gran disconformidad del pueblo alemán (la que obviamente no sale publicado en los medios), que pueda lentamente ir preparando el terreno hacia una escalada que puede terminar en algo que no muchos quieren volver a vivir.

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