"La Mano de Dios"

Tuvo la desgracia, aunque él lo vea de otra manera, de ser el árbitro de uno de los partidos más trascendentales de la historia de los Mundiales de fútbol, el Argentina vs. Inglaterra en México 1986.

Por lo que ocurrió sobre la cancha su figura jamás será olvidada. El astro argentino aprovechó su visita a Túnez para compartir e intercambiar regalos con el árbitro Ali Bennaceur, quien no vio como el diminuto capitán de la Albiceleste se ayudaba de la mano para ganarle en el salto al portero inglés Peter Shilton.

Maradona marcó el primer gol frente a Inglaterra gracias a la que bautizó “La mano de Dios”.

Bennaceur validó el gol que pasó a la inmortalidad como la “Mano de Dios” pese a las airadas protestas de los jugadores ingleses, país que sigue considerado esa jugada como la mayor “trampa” del fútbol.

“Yo le regalé una camiseta argentina, y él me obsequió la fotografía de aquél partido que cuelga en su casa. Mi dedicatoria: ‘Para Ali, mi amigo eterno'”, escribió mostrando una imagen del encuentro.

El árbitro tunecino si resaltó su “participación” en el que fue elegido por la FIFA como el “Gol del siglo”.

“Maradona no anotó ese gol solo. Yo fui su asistente: di la ley de la ventaja tres veces”, recordó Bennaceur.

“No tenía por qué hacerlo. En la primera falta él tropieza, el segundo fue justo al borde del área. Yo grité, ‘ventaja, ventaja’. Y cuando entró al área yo esperaba que Butcher lo bajara. Puse el silbato en mis labios, estaba listo para intervenir, pero no soplé”.

Compartir