El asesinato de 18 personas en una serie de ataques armados en la ciudad de São Paulo pudo haber sido una reacción de policías a la reciente muerte de dos agentes de seguridad, informaron autoridades de ese estado brasileño.

 Los homicidas llevaban el rostro cubierto y actuaron en dos municipios de la región metropolitana de São Paulo, en un intervalo de dos horas de la noche del jueves, lo que sugiere que los ataques están relacionados.

En total hubo 11 tiroteos que dejaron además seis heridos, en lo que el secretario de seguridad pública de São Paulo, Alexandre de Moraes, definió como “la peor matanza de este año” en el estado.

“Se indica que es posible que haya sido una reacción a un latrocinio de un guardia civil metropolitano. Es una tesis: vamos a analizar, porque ocurrió ese latrocinio hace dos días”, dijo Moraes en conferencia de prensa.

Otra posibilidad que mencionó es que los ataques estén relacionados al homicidio de un policía militar cuando abastecía su auto en una gasolinera del municipio de Osasco.

Pero Moraes indicó que la matanza también pudo deberse a una “guerra de tráfico” de drogas o que a una combinación de esas tres hipótesis, negando que exista una línea principal de investigación.

“Sean policías o no sean, vamos a actuar rápidamente para capturarlos a todos”, aseguró.

En los lugares donde se produjeron los homicidios los investigadores encontraron cápsulas de balas de armas usadas por la Guardia Civil Metropolitana y las Fuerzas Armadas.

Moraes negó que en los municipios de Osasco, donde murieron 15 personas, y de Barueri, donde murieron tres, hayan actuado los mismos atacantes.

“Pero todavía no podemos descartar la posibilidad de que sea un único grupo repartiendo los ejecutores”, agregó.

Hasta el momento no se ha reportado ningún arresto en relación a la matanza.

Antecedentes

Inicialmente las autoridades informaron que eran 19 los muertos en los ataques, pero las luego descartaron que un caso en Itapevi esté relacionado, por lo que el saldo oficial de homicidios bajó a 18.

Diez de los muertos de Osasco fueron ejecutados en un bar al que los atacantes llegaron en dos vehículos.

Sao Paulo
La violencia no cesa en Sao Paulo.

Videos de cámaras de seguridad y testigos citados por medios locales indican que en algunos casos los homicidas preguntaron quiénes tenían antecedentes penales y dispararon a los que dijeron tenerlos.

Cinco de los seis cadáveres identificados hasta el mediodía poseían antecedentes, indicaron las autoridades. Sin embargo, familiares de algunas víctimas negaron en medios locales que las mismas tuvieran antecedentes.

Los matanzas o ejecuciones en serie, algunas atribuidas a bandas criminales y otras a policías, son frecuentes en Brasil.

Un policía militar en actividad y otro retirado fueron detenidos en mayo por su presunta participación en el asesinato de ocho personas en la sede de una barra de hinchas del equipo de fútbol Corinthians este año.

Sao Paulo
Sao Paulo es la mayor ciudad brasileña.

Los atacantes también entraron armados al lugar, en la zona oeste de São Paulo, y dispararon a las víctimas. Los investigadores señalaron entonces que los homicidios podían estar relacionados al tráfico de drogas.

El asesinato de 37 personas en el correr de tres días de julio en la ciudad amazónica de Manaus también generó sospechas de que fue una represalia de policías militares por la muerte de uno de los suyos durante un asalto.

El caso continúa bajo investigación.

El gobernador de São Paulo, Geraldo Alckmin, fue personalmente a Osasco este viernes y calificó como “gravísima” la matanza y dijo que intentarán aclararla “lo más rápido posible”.

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