El español volvió a alzar un trofeo en Hamburgo tras vencer en la final al italiano Fabio Fognini por un doble 7-5 en un intenso partido.

En un caliente y disputado partido, el español Rafael Nadal ganó el torneo Abierto de Hamburgo por segunda vez al derrotar en 2 horas y 34 minutos al italiano Fabio Fognini por 7-5 y 7-5.

El partido no estuvo exento de polémica cuando a la mitad Nadal se quejó por la demora en el servicio del Fognini, a lo que el italiano respondió “¿Qué quieres? No me rompas los huevos”, argumentando que el español también hacía lo mismo durante todos sus saques.
Tras ganar  un primer set muy igualado, Nadal se puso arriba 3-1 en la segunda manga, casi asegurando el partido. Sin embargo, Fognini mejoró su concentración y recuperó el break perdido, pasando a dominar el set.
De igual forma, Nadal hizo de su fuerza mental en los dos últimos juegos y volvió a sentirse campeón al aprovechar las ventajas del italiano y romperle un servicio que le otorgó el titulo del Abierto de Hamburgo que ya había ganado el 2008.
Además, Rafa se sacó la espina que tenía con Fognini, que le había derrotado dos veces este mismo año, en las semifinales del torneo de Río de Janeiro por y en octavos en Barcelona.
Al ganar su tercer tí­tulo del año, Nadal subirá un sitio en la clasificación, al noveno.

 

Calambres

Lo gracioso vino al momento que Nadal recibió su trofeo, ya que debió que acortar su agradecimiento tras sufrir calambres en su pierna derecha mientras hablaba.

“Vais a tener que traer una camilla para que pueda salir de aquí, estoy acalambrado”, comentó sonrientemente y sin soltar el micrófono mientras se tocaba la pierna derecha y realizaba estiramientos ante las risas de los espectadores.

Igualmente Nadal felicitó a su rival, pese a los calambres y la discusión que tuvieron en medio del partido: “Felicidades a Fabio por el gran juego que ha hecho. Ha sido una final muy dura y espero que el público haya disfrutado. Estoy feliz por haber ganado este título con el apoyo del público durante toda la semana, sin el que habría sido imposible esta victoria”.